¿Por qué escribo? Escribo para ser feliz me paguen o no por ello. Es una enfermedad haber nacido así. Me gusta hacerlo. Lo cual es aún peor. Convierte la enfermedad en un vicio. Además, quiero hacerlo mejor de lo que nadie lo haya hecho jamás. (Ernest Hemingway)

No escribo porque me sobra el tiempo, lo hago porque me hace realmente feliz. El verme esenciada en mis personajes, más humana, más cruel...realmente no tiene precio.





jueves, 29 de septiembre de 2011

Muñeca


Una muñeca muy quieta serás
Aquella que ni un paso más podrás dar
Guiada de brazos y piernas hasta el final
Que los lazos con sangre querrá quebrar.

La tierna muñeca no sonríe más
Sus mustias lágrimas murieron ya
Febriles y gruesas caían sin parar.

La muñeca sonriente al fin se rompió
Y su alma en fragmentos no puedo arreglar
Una sonrisa falsa está en su lugar.

Sus doradas mejillas crisparon de dolor
Las largas pestañas se movieron repetidamente
Para que las gruesas lágrimas cayeran otra vez
Como siempre lo hacía de vez en mes.

La tierna muñeca no sonríe más
Sus penas y tristezas evocadas sin cesar
Las máscaras de alegría cayeron una vez más
Y en el suicidio la muñeca volvió a pensar

Uno, dos... tres pasos en la fina realidad
Y en el fondo del abismo
¡Oh! La amada libertad.

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